Review: “How To Get Away With Murder”: 3×02 “There Are Worse Things Than Murder”

“There Are Worse Things Than Murder”, o Depojos de un grupo disfuncional



¿Hay cosas peores que el homicidio? ¿Qué cosas? ¿Pueden ser contextualizadas? ¿Se puede caer más bajo todavía después de lo sucedido en las primeras dos temporadas? ¿Hay algo que pueda enterrar a estos chicos aún más allá en las profundidades del infierno? ¿Quién, en todo caso, es alguien peor que un asesino? Todas estas dudas afloran del título del capítulo y de la frase de Bonnie, pero no son respondidas en absoluto. Se trata, aparentemente, de un mundo que ni a Laurel, ni a nosotros nos conviene conocer… al menos por el momento.

La serie, esta semana, nos revela un poco más de aquello que pasará “2 meses después”: Annalise es arrestada mientras su casa arde en llamas y Oliver llega llorando, solamente para recibir un misterioso bulto de parte de Annalise, acompañado de su último pedido antes de que se la lleven: “borra todo lo que hay dentro”.

La estética del show parece haber cambiado un poco, sobretodo en cuanto a su atmósfera. Si bien la temática sigue siendo la misma de siempre, los ambientes son a menudo más luminosos y diurnos que de costumbre, en estos nuevos capítulos. También se filman muchas escenas más en la universidad y sus alrededores, cosa no tan común en la primera temporada. Veremos si esto es un cambio que llegó para quedarse o si se trata nada más de una aparente “calma previa a la tormenta” (cuando se vayan acercando los capítulos finales y la serie se vuelva más oscura). oliver-and-annalise-how-to-get-away-with-murder

El capítulo nos cuenta la historia de un emocionalmente alterado Connor, a cargo de un caso,que no puede evitar meter la pata y no puede controlarse. Es evidente que la ruptura con Oliver lo está afectando y mucho. Sobre el final del episodio vemos cómo se va de la casa y pide alojamiento a Michaela.

El caso en sí es interesante y vuelve entretenido el capítulo. Se gana y queda claro que no gracias a Oliver ni al trabajo de su equipo. Aquí es a donde queríamos llegar: estamos ante la presencia de los despojos de un grupo ahora disfuncional. Lo que antes era un equipo, ahora ya no lo es, y quedan las sobras, las migajas, las mínimas sombras de lo que una vez fueron en conjunto. Oliver pide ayuda para la defensa en repetidas ocasiones pero a nadie le importa colaborar ni aportar. El caso hubiese sido un desastre de no ser por Annalise, la gran salvadora de siempre. Todo recae sobre ella, sobre su responsabilidad. Es la típica líder del grupo que con frecuencia termina haciendo todo el trabajo. El resto parece no servir para nada o no preocuparse por colaborar. Lejos quedan los tiempos de trabajo en equipo y complementariedad entre los compañeros. Quizás todo lo que ocurrió en el camino los hizo alejarse unos de otros, tratar de involucrarse lo menos posible, o ya no preocuparse por estas cosas y hacerlo más por sus problemas personales.

connor-how-to-get-away-with-murder

Por otro lado, tenemos más escenas de Wes con su novia. Poco que decir y rescatar de esto, más que la siguiente lectura: la repentina aparición una chica que salió de la nada, casi puesta a la fuerza y sin ser introducida previamente como un personaje que recién conoce a Wes, sin explotarse la posible historia entre ellos o mostrarse la construcción de una relación que llegue hasta el punto en que se encuentra inicialmente en esta temporada, no hace sino confesar que algo importante va a pasar (o ya pasó) con ella. Algún secreto guarda o en algún problema va a estar involucrada. Si no, simplemente resulta caprichosa la repentina aparición de un personaje intrascendente al que apenas le dedican unos segundos de cámara por capítulo. Más sentido tiene que la estén incluyendo por alguna razón en particular, no sería extraño que terminase siendo una pieza clave en el argumento de esta temporada.
Entre tanto, Annalise no tiene descanso. Y con el mismo ritmo frenético, nervioso y casi adicto que antes se llevaba una botella de vodka a la boca, ahora enciende y apaga su teléfono móvil secreto. Está claro que vive intranquila por Frank y lo que éste pueda estar planeando. Tanto que termina pidiéndole a Laurel que le deje un mensaje invitándolo a volver porque “nadie está enfadado”. El humano le teme a lo que no puede ver, a lo que no conoce, y Annalise no ve a este exiliado Frank como otra cosa distinta a una amenaza.

Otro de los hechos importantes (y conflictivos) involucrando a nuestra protagonista esta semana es la suspensión que recibe para dictar clases, por parte de la dirección de la universidad, tras mediatizarse y difundirse aún más su foto con la leyenda “Asesina”. Resulta interesante ver al personaje que en un principio fue presentado como infalible, ganador, inquebrantable e invencible, ahora convertido en un manojo de emociones y desbordes, perdiendo los estribos, la reputación y no logrando hacer lo que siempre supo hacer: controlar toda la situación.

Eso es todo por ahora. Quedamos a la espera del próximo capítulo para conocer cómo avanzarán cada una de estas historias y (¿quién sabe?) quizás hasta descubrir qué es peor que el homicidio…

Anuncios


Categorías:Series

Etiquetas:

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: